Una ola de calor severa sigue afectando a varias regiones de Europa y otros lugares, agravando los incendios forestales y la escasez de agua. En Grecia, la ciudad de Patras ha visto cómo decenas de familias perdían sus hogares debido a la rápida propagación de los incendios, mientras que otras regiones, como Alemania y Canadá, están sufriendo temperaturas extremas superiores a los 35 °C. Las autoridades instan a los ciudadanos a tomar precauciones, ya que los meteorólogos prevén que la ola de calor persistirá la próxima semana, lo que aumentará el riesgo de nuevos incendios.
