En medio de la guerra de aranceles entre Brasil y Estados Unidos, las redes sociales del Planalto, la sede del poder ejecutivo brasileño, se han llenado de gatitos, perritos y otros animalitos entrañables. Es la nueva estrategia del equipo de comunicación de Luiz Inácio Lula da Silva para tratar asuntos complejos de la política nacional de una forma divertida. El objetivo es conquistar al público más joven y aumentar su notoriedad en las redes sociales, un territorio que se disputa ferozmente con otras fuerzas políticas.
