Desde China hasta la Unión Europea, la comunidad internacional —con la excepción de Estados Unidos— condenó el plan de Israel para tomar la ciudad de Gaza. Alemania, en un hecho sin precedentes, suspendió el envío de armas a Israel. Por su parte, Hamás advirtió que, si se concreta la ambición de Netanyahu de ocupar la capital, esto pondría en riesgo la vida de los rehenes que mantiene en su poder. El internacionalista Lucas d’Auria nos ofrece su análisis.
