A pesar de que la lucha contra la deforestación de la Amazonía brasileña fue uno de los pilares de la campaña del ahora presidente Luiz Inácio Lula da Silva, la selva tropical más grande del mundo sigue siendo azotada por las acciones humanas e incendios forestales. La ministra de Medio Ambiente anunció que, a pesar de que se logró estabilizar la deforestación, en un año se registró un aumento del 4%. Mujeres indígenas han salido a las calles de Brasilia para protestar exigiendo acciones contundentes.
