El Gobierno de Líbano aprobó una hoja de ruta impulsada por Estados Unidos que contempla el monopolio de las armas en manos del Estado. El plan incluye el desarme progresivo de Hezbolá, la delimitación de las fronteras con Siria e Israel mediante conversaciones indirectas con Tel Aviv, y la promesa de fondos internacionales para reconstruir la economía del país. Sin embargo, Hezbolá ya rechazó la propuesta. Nuestra corresponsal, Ethel Bonet, nos amplió la información.
