En vísperas del fin de la “tregua arancelaria” entre Estados Unidos y China, Beijing parece haber reforzado su posición para negociar con Washington en el marco de la guerra comercial con el Gobierno de Donald Trump. Esto se debe al crecimiento de las exportaciones chinas, especialmente hacia nuevos mercados. El gigante asiático ha fortalecido su comercio con África, Latinoamérica y la Unión Europea, mercados a los que ha recurrido para compensar la disminución en la demanda estadounidense. Con este panorama, no parece probable que Trump busque intensificar la guerra comercial. Informa desde Beijing, nuestro corresponsal Adrián Foncillas.
