China enfrenta un brote de chikunguña, enfermedad transmitida por mosquitos, en la ciudad de Foshan. Con más de 7.000 casos reportados, se han implementado cuarentenas mientras militares desinfectan calles, edificios y parques. Las autoridades también adelantan labores para destruir nidos de mosquitos, ya sea con drones o mediante el uso de mosquitos «gigantes» que se alimentan de las larvas de los transmisores de la infección. Informa Adrián Foncillas, corresponsal de France 24 en Beijing.
