Reino Unido y Francia han puesto en marcha el programa piloto «Uno entra, uno sale», con el objetivo de reducir el número récord de migrantes que cruzan el Canal de la Mancha en pequeñas embarcaciones. Según el acuerdo, los migrantes detenidos en territorio británico tras cruzar el canal serán devueltos a Francia, mientras que Gran Bretaña aceptará un número igual de solicitantes de asilo que se encuentran actualmente en territorio francés con solicitudes válidas.
