Mientras los temores de una hambruna en la Franja de Gaza aumentan, funcionarios palestinos y de la ONU afirman que el enclave palestino requiere la entrada de alrededor de 600 camiones de ayuda al día durante varios meses para satisfacer las necesidades humanitarias. Mientras tanto, el primer ministro Benjamin Netanyahu manifestó su intención de cumplir sus «objetivos en Gaza», asegurando que no renunciarán a ellos.
