Al menos cinco regiones de Sudán han declarado la hambruna y otras cinco están riesgo por la profunda crisis que atraviesa el país por el conflicto entre el Ejército sudanés y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR). Según el Programa Mundial de Alimentos, los sudaneses son víctimas de una hambruna prolongada agravada por la falta de asistencia humanitaria, dejándolos expuestos a enfermedades como el cólera.
