Mientras continúan los ataques en la Franja de Gaza y las advertencias de organizaciones humanitarias por la crisis de hambre, la tensión se trasladó también a Jerusalén. El ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben-Gvir, visitó la Explanada de las Mezquitas y defendió la anexión de Gaza. La visita fue interpretada por la comunidad musulmana como una provocación, pues el ministro aseguró que rezó en el lugar, violando las normas pactadas en 1967 que establecen que solo los musulmanes pueden rezar allí.
