En la provincia de Sweida, al sureste de Siria, los residentes se enfrentan a condiciones desesperadas debido a la escasez de alimentos, electricidad y agua tras los enfrentamientos violentos entre drusos y beduinos. La carretera principal que une Sweida con Damasco ha sido bloqueada, y organizaciones denuncian que grupos armados afiliados al Gobierno de obstruir el acceso, mientras que las autoridades culpa a los drusos.
