La Corporación para la Radiodifusión Pública (CPB), pilar de los medios públicos estadounidenses desde su fundación en 1967, anunció su cierre tras la pérdida de financiación federal. Esta medida se produce tras un recorte presupuestario aprobado por la Cámara de Representantes, de mayoría republicana, una medida criticada por los demócratas por poner en peligro el acceso a información vital en las zonas rurales.
