Mientras el acuerdo con la Unión Europea sigue estancado, el Mercosur aprobó desde Buenos Aires un acuerdo de libre comercio con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), formado por Noruega, Islandia, Suiza y Liechtenstein, un grupo de países con un alto poder adquisitivo que abren ahora un nuevo mercado, principalmente para los productos agrícolas y ganaderos del bloque sudamericano.
