La actual crisis diplomática entre Rusia y Azerbaiyán, históricamente aliados, cada vez avanza más. Recientemente, Azerbaiyán concluyó que dos de sus ciudadanos fueron asesinados bajo custodia policial en Rusia, en medio de redadas que el Gobierno azerí denuncia como «discriminatorias». Bakú acusa a Moscú, y a los medios de comunicación rusos, de fomentar un discurso de odio e intolerancia étnica contra sus ciudadanos.
