La policía de Estambul disparó el lunes balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a una multitud de manifestantes que atacaron un bar frecuentado por empleados de la revista satírica LeMan tras la publicación de una caricatura que se cree que representa al profeta Mahoma. Las autoridades detuvieron al dibujante y a dos empleados, a pesar de que la revista insistió en que la caricatura había sido «malinterpretada».
