La ola de calor en el hemisferio norte mantiene las alarmas encendidas por temperaturas récord que han superado los 40° C. En Europa, los turistas buscan protegerse del sol mientras realizan sus actividades, y los almacenes y restaurantes registran aumento en la venta de bebidas frescas. Por otro lado, en Estados Unidos, organizaciones advierten sobre las consecuencias de los fuertes rayos solares, sobre todo en las infancias.
