El Parlamento húngaro prohibió la celebración de la marcha mundial del Orgullo LGBTIQ+ prevista para abril de 2025, una medida que concentra la atención internacional en la antesala de la movilización prevista para este 28 de junio. Mientras la alcaldía de Budapest y la comunidad europea denuncian represión y respaldan el encuentro, el primer ministro Viktor Orbán advirtió que quienes participen “asumirán las consecuencias legales” por movilizarse.
