El derechista José Raúl Mulino cumple su primer año de Gobierno en Panamá en medio de un descontento de la población con el rumbo del país y con tres asuntos latentes: los vaivenes diplomáticos tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, el estallido social que ha impactado la economía nacional y las medidas tajantes y polémicas, auspiciadas por Washington, con las que se ha reducido la migración irregular.
