Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea se unieron para evitar una escalada arancelaria antes del 9 de julio. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó haber recibido la última propuesta de Estados Unidos, mientras que los líderes de Francia y Alemania pidieron un «acuerdo rápido», aunque también aseguraron estar preparados para «no alcanzar un pacto beneficioso». La guerra en Ucrania también fue un punto central del acuerdo.
