Tras denunciar la falta de condena por parte del OIEA de los ataques israelí-estadounidenses contra sus instalaciones nucleares, Irán tiene la intención de suspender su cooperación con el organismo de la ONU encargado de promover el uso pacífico de la energía nuclear. Con ello, el país se expone a posibles sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que podría agravar su actual crisis económica y social.
