Ataques israelíes matan al menos a 21 personas en Gaza, según fuentes médicas locales, mientras continúan los asesinatos de gazatíes que acuden en busca de ayuda a los centros de la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF), que acaba de cumplir un mes de funcionamiento. En las inmediaciones de estos puntos, los tiroteos israelíes han dejado más de 500 muertos, según el ministerio de Salud gazatí. En este contexto, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha exigido al Ejército un nuevo plan para evitar que Hamás retome el control de la distribución de ayuda humanitaria. Todo esto ocurre en paralelo a un repunte en su intención de voto en Israel, tras la entrada en vigor del alto el fuego con Irán.
