Aunque en 2015 Irán aceptó restricciones a sus actividades nucleares en un acuerdo con potencias mundiales, el pacto se vino abajo en 2018, cuando Donald Trump, en su primer mandato, retiró a Estados Unidos del acuerdo. En 2019, Teherán empezó a abandonar las restricciones, pero permitía que el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) inspeccionara sus instalaciones nucleares. No obstante, tras los ataques israelíes del 13 de junio, Irán anunció que suspenderá la cooperación con la OIEA.
