El ataque aéreo estadounidense contra instalaciones nucleares iraníes del pasado 21 de junio ha levantado cuestionamientos sobre su efectividad. Ante la ONU, la Administración de Donald Trump presume haber «degradado» la capacidad nuclear iraní, pero un reporte filtrado de la Agencia de Inteligencia de Defensa del Pentágono indica que los ataques apenas consiguieron retrasar el programa nuclear de Teherán «unos meses».
