Mientras continúan los bombardeos, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que su objetivo al lanzar una ofensiva directa contra Irán “no es un cambio de régimen”, sino frenar el programa nuclear del país persa. Por su parte, la Casa Blanca anunció que el presidente estadounidense, Donald Trump, se dará un plazo de dos semanas para decidir si intervendrá en el conflicto en Medio Oriente.
