El intercambio de bombardeos entre Israel e Irán ha alcanzado la séptima jornada consecutiva y los ataques parecen no disminuir. La Cúpula de hierro ha demostrado tener puntos débiles a medida que Teherán utiliza armamento cada vez más sofisticado y a pesar de que los israelíes se sienten confiados de su Ejército, no encuentran tranquilidad en medio de los bombardeos.
