La región de Kédougou, en el extremo oriental de Senegal, ha experimentado una fiebre del oro. Esta carrera por el metal precioso ha propiciado la proliferación de yacimientos artesanales, atrayendo a miles de mineros de oro de toda África Occidental. Pero, junto con el auge económico, la región vive un aumento de la trata de personas y prostitución.
