A lo largo de varias décadas en el poder, el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha acumulado fuerzas regionales indirectas y un formidable arsenal de misiles con el objetivo de disuadir el tipo de ataques directos que está llevando a cabo Israel. Con sus aliados golpeados y los aviones israelíes controlando los cielos de Teherán, Jamenei lucha ahora por su supervivencia y la de su régimen, y le quedan pocas opciones.
