La configuración geopolítica de Medio Oriente ha cambiado profundamente desde el 7 de octubre de 2023, y el ataque lanzado por Israel contra Irán el 12 de junio lo confirma. El hecho más visible de este nuevo escenario es el creciente aislamiento de Teherán, que no ha podido contar con el respaldo de sus aliados en Líbano, Irak y Yemen, todos ellos debilitados desde el inicio de la guerra en Gaza hace 20 meses.
