Israel atacó la planta nuclear de Natanz, en Irán, destinada al enriquecimiento de uranio para eventualmente crear una bomba atómica. Mientras Tel Aviv calificó el bombardeo como «exitoso», Teherán afirmó que solo causó «daños superficiales». Además, el Gobierno iraní aseguró que no hubo víctimas entre civiles ni trabajadores de la planta, y prometió tomar represalias. Las instalaciones de enriquecimiento de Natanz son subterráneas. Informa nuestra corresponsal de France 24 en Irán, Catalina Gómez Ángel.
