Cuatro de los doce tripulantes de la llamada Flotilla de la Libertad, una embarcación que iba hacia Gaza con ayuda humanitaria, aceptaron la deportación a sus países de origen. Entre los retornados se encuentra la activista sueca Greta Thunberg. Entretanto, los demás activistas pasarán a disposición de un juez en Israel, al haberse negado a regresar a sus países de origen voluntariamente. El barco había sido interceptado en aguas internacionales por Israel el día anterior.
