Los palestinos viven el Eid al-Adha en medio de la destrucción, el hambre y la pobreza. Los niños musulmanes recuerdan cómo pasaban la Fiesta del Sacrificio antes de la guerra y lo comparan con la situación actual, en la que la ayuda humanitaria entra en pocas cantidades y no tienen un lugar seguro de los ataques israelíes al cual llegar.
