La diplomacia no rinde frutos en la guerra en Ucrania. Rusia se vio sorprendida esta semana por la llamada «Operación Telaraña», un ataque de Kiev con más de 100 drones contra bases aéreas rusas. La ofensiva, que acabó con parte de la flota aérea estratégica de Moscú, incluyó el uso de explosivos submarinos contra el puente que conecta a Crimea con Rusia. Vladimir Putin advirtió una respuesta.
