La pelea pública entre el hombre más rico del mundo y el presidente de la primera potencia global desató una tormenta bursátil para Tesla, que perdió más del 14% de su valor en Wall Street. El mandatario estadounidense amenazó con retirar subsidios y contratos millonarios a las empresas del magnate y este, en respuesta, le reclamó que sin él, el republicano no hubiera ganado la Presidencia.
