Oklahoma es famosa por sus eventos climáticos, tanto que su franquicia en la NBA alude a uno de ellos. El Thunder ha demostrado a lo largo del año ser tan estruendoso como la traducción de su nombre, “trueno”, y sus rivales en la final de la NBA, los Pacers de Indiana, ya tuvieron una primera advertencia de clima severo: la desviación a Tulsa de su vuelo para el primer partido debido a una alerta de tornado. ¿Será un presagio de lo que se encontrarán en esta final?
