Las autoridades sanitarias locales de Gaza informaron el martes que al menos 27 palestinos murieron mientras esperaban la distribución de ayuda cerca de Rafah. El ejército israelí afirmó haber disparado contra personas que «representaban una amenaza para ellos» a aproximadamente medio kilómetro del centro de ayuda estadounidense. La ONU dijo que los ataques mortales contra civiles son «inadmisibles».
