La victoria en las presidenciales de Polonia de Karol Nawrocki, quien cultivó en la campaña una imagen de tipo rudo, con videos de él sobre un ring de boxeo, pone en vilo las reformas del primer ministro liberal, Donald Tusk. Hasta hace poco una figura desconocida en la política polaca, Nawrocki obtuvo 50,8% de los votos. Con un pasado como boxeador y admirador de Donald Trump, su elección hace prever más pugnas políticas en el país.
