El ambiente durante las primeras elecciones del Poder Judicial en México estuvo cargado de llamados a la abstención, mensajes difundidos a favor de las candidaturas oficialistas y acusaciones de fraude; además de un recorte de 50% del presupuesto para su realización, según medios locales. Los electores mexicanos estaban llamados a votar, en nueve boletas, para elegir a 881 jueces y magistrados, incluidos todos los magistrados del Tribunal Supremo.
