Las intensas lluvias en Nigeria han dejado un saldo de al menos 117 muertos en el oeste del país. Al menos 1.500 personas se han visto afectadas y muchas han perdido sus pertenencias o viviendas, según las autoridades. Aunque las inundaciones son comunes en el país, la ineficiente infraestructura y la falta de medidas de prevención agravan el impacto de la emergencia.
