Panamá lleva más de un mes de manifestaciones intermitentes. El foco de las movilizaciones es la provincia norteña de Bocas del Toro, fronteriza con Costa Rica. Trabajadores bananeros, sindicatos de obreros y de docentes protestan por la reforma a la seguridad social que impulsó el Gobierno. Ante las protestas, la multinacional Chiquita Brands despidió a cerca de 5.000 personas y suspendió sus operaciones.
