Las inéditas votaciones para elegir a los jueces mexicanos son la culminación de una reforma muy polémica del Poder Judicial que, para sus defensores, democratizará la justicia y, para sus detractores, la politizará. Guste o no, no tiene vuelta a atrás y el resultado de las elecciones del domingo afectará a todo aquel que viva o invierta en México.
