Mientras Israel continúa los ataques en la Franja de Gaza y el premier Benjamin Netanyahu, dice que no los terminará hasta que «todos los rehenes vuelvan a casa y se logre derrotar a Hamás», países europeos cuestionan sus métodos y piden sanciones. La Unión Europea afirmó que la ofensiva «viola los derechos humanos de los gazatíes»; Alemania, país que históricamente ha sido un aliado de Israel, cuestionó el alcance de las operaciones; y España pidió medidas más severas.
