Las recientes movilizaciones en Bolivia protagonizadas por seguidores de Evo Morales reflejan una profunda crisis política y judicial que mantiene al expresidente fuera de la carrera electoral. Mientras Morales y sus aliados buscan revertir su inhabilitación, la división dentro del partido MAS y las tensiones en la izquierda amenazan con redefinir el futuro político del país de cara a las elecciones generales de agosto.
