La recién creada Fundación Humanitaria de Gaza, impulsada por Israel y respaldada por Estados Unidos para canalizar ayuda hacia la Franja de Gaza, anunció el lunes el inicio de la distribución de alimentos, pese a las fuertes críticas internacionales. El 25 de mayo, su director ejecutivo presentó su renuncia, al considerar que el mecanismo no podía garantizar principios humanitarios esenciales como la neutralidad y la independencia.
