En Brasil, un polémico decreto publicado por el alcalde de Río de Janeiro restringirá la música en las playas de la ciudad. La medida también afectará a otras 16 actividades como el uso de instrumentos musicales, el tránsito en las calzadas y la venta de alimentos y bebidas de manera informal. La Alcaldía afirma que busca «imponer orden», pero los trabajadores culturales y los vendedores ambulantes critican la medida.
