El director de la fundación privada, respaldada por Israel y Estados Unidos, que iba a suministrar ayuda a la Franja de Gaza, dimitió inesperadamente el domingo, un día antes del inicio de sus operaciones. Jake Wood declaró que renunció porque la organización no podía adherirse a los «principios humanitarios». Este hecho añade confusión sobre el funcionamiento de la entidad, cuya labor ha sido rechazada por la ONU y otros organismos inrernacionales.
