Cinco años después del asesinato de George Floyd, la esperanza de cambios en la policía estadounidense disminuyen. Después de su trágico fallecimiento el 25 de mayo de 2020, el afrodescendiente se convirtió en un símbolo de la lucha contra el racismo en Estados Unidos, pero su causa se ha debilitado por la falta de acción dentro de la institución y la Justicia, especialmente tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
