Después de diez días de cine y estrenos internacionales, el Festival de Cannes eligió a su gran ganador: el iraní Jafar Panahi, quien recibió la Palma de Oro por ‘Un simple accidente’. La edición 78 del festival marcó el triunfo y el regreso de este cineasta disidente. Desde que fue condenado en 2010 a seis años de prisión por «propaganda contra el régimen» de Irán, Panahi ha desafiado el veto para ejercer su arte.
