La Universidad de Harvard demandó al Gobierno estadounidense ante un tribunal federal de Boston, tras la prohibición de inscribir a estudiantes extranjeros, alegando una violación a la primera enmienda de la Constitución de Estados Unidos. China y Alemania cuestionaron la decisión del Gobierno Trump, y Beijing afirmó que la medida «dañará la imagen de la Unión Americana». Por su parte, Berlín dijo que intentará negociar con Washington para proteger los intereses de sus ciudadanos.
