La Unión Europea y Reino Unido ratificaron el nuevo paquete de sanciones contra Rusia aprobado la semana pasada. Este es el número 17 desde el inicio de la guerra en Ucrania. El mismo apunta a la llamada «flota fantasma» en los barcos clandestinos que transportan crudo ruso y ayudan a evitar las restricciones. Ucrania pidió más severidad sobre el petróleo mientras Rusia criticó esta decisión y reafirmó su intención de lograr un acuerdo de paz.
